El futuro ya llegó: el 80% del trabajo en Real Estate ya puede automatizarse con inteligencia artificial

julio 26, 2025
ai Info Canning
InfoCanning

“`html

DÓLAR BLUE:

Dólar Blue
Ladrillo Logo

JULIO 26, 2025 2:00 PM

ENTREVISTAS

EL FUTURO YA LLEGÓ: EL 80% DEL TRABAJO EN REAL ESTATE YA PUEDE AUTOMATIZARSE CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Imagen de Ladrillo
Autor Ladrillo

LADRILLO • JULIO 26, 2025

En un nuevo programa de Ladrillo.Info, referentes del sector debatieron sobre los alcances y límites de la IA aplicada a la construcción y la actividad inmobiliaria. Advirtieron que, sin adopción tecnológica, muchas empresas quedarán fuera del mercado.

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL ES UNA HERRAMIENTA QUE PUEDE APORTAR VALOR AL TRABAJO DE QUIENES OPERAN EN EL SECTOR Y AYUDAR A BUSCAR PROPIEDADES PARA COMPRA Y ALQUILER

El avance de la Inteligencia Artificial (IA) en el Real Estate ya no es promesa ni tendencia: es presente. En el último programa de Ladrillo.Info, el streaming conducido por Federico Miqueo que se consolidó como un espacio de debate sobre los desafíos del mercado inmobiliario, tres referentes del sector analizaron cómo impacta la IA en su trabajo diario y qué estrategias adoptan para no quedarse atrás.

Belén Ortega, cofundadora de Arwen y Nexus Academy; Fabián Achával, CEO de Fabian Achával Propiedades; y Emiliano Lerner, arquitecto y desarrollador de los edificios Smile, coincidieron en que la automatización de tareas rutinarias permite recuperar tiempo para labores estratégicas.

Aunque alertaron que la falta de formación y el miedo al cambio siguen siendo los principales obstáculos para su adopción.

ENTRE LA EFICIENCIA Y LA RESISTENCIA

Según los invitados, la Inteligencia Artificial ya permite resolver hasta el 80% de las tareas cotidianas del negocio. Desde la generación de imágenes renderizadas hasta la atención al cliente automatizada, las herramientas disponibles pueden acelerar procesos de ventas, tasaciones, carga de propiedades, generación de contenido y análisis de datos.

Imagen de la Entrevista

De izquierda a derecha: Belén Ortega, Fabián Achával y Federico Miqueo siguen atentamente lo que dice Emiliano Lerner sobre IA. Lerner aseguró que en su empresa aplicaron IA para mejorar la experiencia de los clientes al visualizar unidades desde el pozo. “Mostramos departamentos completamente amueblados gracias a modelos generativos y eso acortó los tiempos de decisión”, explicó.

También destacó el uso de chatbots, automatización de carga en portales y respuestas personalizadas a través de asistentes entrenados con datos propios.

Achával sostuvo que la clave para no perder competitividad es identificar el flujo productivo de cada empresa y detectar dónde puede intervenir la IA como copiloto. “No se trata solo de hacer renders o campañas de marketing, sino de integrar esta tecnología en el corazón del trabajo del broker”, indicó.

Agregó: “Si uso IA para analizar un mercado, tasar una propiedad o responder un contacto, gano tiempo para prospectar y para estar con mi familia. Ahí está la ganancia real”.

HUMANO VS. MÁQUINA

Lejos de la idea de reemplazo total, los tres especialistas insistieron en que el componente humano sigue siendo indispensable. Ortega planteó una división en tres tercios: un 80% automatizable, un 10% dependiente de la calidad de datos que el profesional le aporte a la IA, y un 10% final donde entra la impronta, el criterio, la sensibilidad.

“La herramienta puede ser poderosa, pero si los datos están mal cargados, el resultado será incorrecto. El pensamiento crítico del usuario es clave”, explicó.

Además, señaló que el principal riesgo de la IA no está en su avance, sino en su mal uso. “No se trata de pedirle que interprete lo que yo quise decir, sino de aprender a comunicarnos con precisión”.

Para Ortega, el problema de fondo es cultural. “Hay un porcentaje enorme de empresas que no tienen documentados sus procesos. Todo está en la cabeza de una persona, o en un cuaderno. Así es imposible escalar ni automatizar nada”, sostuvo. “Y cuando se llega a la IA sin haber ordenado esos procesos, la experiencia suele ser frustrante”.

EL MIEDO COMO FRENO

En ese punto coincidieron los tres. Según Achával, muchas inmobiliarias pequeñas o tradicionales rechazan las herramientas tecnológicas por temor a perder control, o porque su modelo de negocio se basa en rutinas difíciles de modificar. “Hay una creencia de que si cambian las cosas, se frenan las ventas. Entonces siguen igual, aunque el mundo cambie”, afirmó.

Imagen del Miedo a la IA

Achával advirtió que quienes no incorporen inteligencia artificial quedarán rezagados. “No se trata solo de hacer renders o marketing. Hay que integrarla al corazón del trabajo del broker”, afirmó.

Lerner añadió que el rubro inmobiliario, salvo contadas excepciones, muestra una baja penetración de herramientas avanzadas. “Algunos usan IA para hacer un mail o una publicación. Pero pocos la integran realmente a su operación diaria”, explicó.

En la misma línea, Ortega observó que muchas veces el rechazo está vinculado al desconocimiento. “Me dicen: ‘Sé que tengo que usarla, pero no entiendo cómo. Ahí hay un paso previo que es ordenar, capacitar y luego avanzar”, indicó. “La IA no viene a reemplazar al equipo, sino a potenciarlo. Pero eso requiere decisión y estrategia”.

CAMBIAR O QUEDAR AFUERA

Durante el programa se planteó un eje central: ¿qué pasa con quienes no adoptan esta tecnología? Para los tres referentes, el riesgo de quedar fuera del mercado es real.